martes, 8 de enero de 2008

- La aplicación de la ley -

La primera noticia que he leído esta mañana ha sido la siguiente:

Expulsan de España por 10 años a un senegalés por vender discos pirateados

Aparte de las historias escabrosas y corruptas que he podido oír de primera mano sobre la policía local de mi provincia narrada por uno de ellos (historias de índole totalmente anti-ética, sucia y deshonesta), me repatea leer que ha habido sentencias como la del senegalés de Motril.

La ley en este país y en el resto del mundo, parece que siempre protege al más rico. Las comparaciones son odiosas e incluso yo me llego a cansar de abusar de ellas pero, en muchas ocasiones son de gran utilidad. Por eso mismo me gustaría saber porque a un señor que se intenta ganar la vida sin delinquir navaja en mano o pegando tirones de bolso por la calle, se le expulsa 10 años de España y a un señor que ha sido denunciado en diversas ocasiones por su pareja por malos tratos se le pone una estúpida orden de alejamiento que al fin y al cabo acaba siendo totalmente vana en su cumplimiento. El problema es que en el caso del senegalés se atenta contra los legítimos titulares de los derechos derivados de la propiedad intelectual (A.K.A chupamos del bote y "estamos forrados sin trabajar una mierda abusando de la gente") y claro, en ese caso el delito se multiplica por diez.

Si valorásemos el destierro por el grado ético de delito cometido me temo que el mismísimo Aznar no pisaría España en tres reencarnaciones.

4 comentarios:

Desesperada dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Desesperada dijo...

qué injusto, verdad, sitjar? mientras, los piratas de verdad siguen aquí, y seguro que invitados al cumpleaños del rey...

Sitjar dijo...

Eso he podido leer en tu entrada Deses, no tienen vergüenza...

ángela dijo...

ya lo dice el refrán mientras unos cardan la lana otros hacen la fama...así es la vida que nos ha tocado vivir...

"Lo peor de las malas personas es que nos obligan a dudar de las buenas"