lunes, 18 de agosto de 2008

- Del auténtico terrateniente -

Trotaba en corrientes de aire cálido,
En pleno mes de agosto circulando sigilosa,
Explorando desde las alturas,
Tanteando sus objetivos,
En cientos de aleteos por segundo,
Buscando un presente de néctar que recolectar.

Cerciórate antes de tu descenso,
Posa sobre la yema de esa flor de símil color amapola,
Pasea, observa, contempla como si el tiempo no existiera,
Faena en tu versátil rutina,
Búrlate ante mis ojos,
Grítame regocijada: “¡¡Jamás podrás posarte sobre ella!!”
Para posteriormente susurrarme sobre montículos polínicos:
“¿Sabes en virtud de qué somos los insectos tan insignificantes?,
¡¡Somos los mayores terratenientes!! ¡¡Nadie limita nuestros vuelos!!".

Fotografía cortesía: Mi refugio fotográfico

2 comentarios:

Toni dijo...

Cuánto disfruta uno volviéndole a leer, señor Sitjar.

Sitjar dijo...

Hombre, ¡ese maldito bicho alado me inyectó, no con su aguijón si no con su mirada un sentimiento de envidia que no podía dejar pasar por alto!. Besos!!

"Lo peor de las malas personas es que nos obligan a dudar de las buenas"