jueves, 13 de marzo de 2008

- Boabab -

Uno de los árboles que más me llaman la atención, podría bien decir que son los baobab. Este tipo de árbol crece en el África continental, Australia y Madagascar (esta última ostenta seis de las ocho especies de las que consta). Una de sus especies, el adansonia grandidieri, autóctono de la isla de Madagascar, es uno de los que siempre ha despertado mi mayor curiosidad. Este gigantesco árbol del que tildan de que <<parece que crece hacia abajo>> es grande y robusto, de efímeras hojas y grandes frutos.

Envuelven a este tipo de árboles un gran número de mitos y leyendas: <<los primeros días del mundo los dioses repartieron semillas entre todos los animales para que las plantaran; las del baobab se la dieron a la hiena, ésta un poco torpe, y enojada por haberlas recibido en último lugar, decidió plantarlas al revés, lo que explicaría la extraña impresión que producen los Baobabs, como si sus raíces estuvieran en el aire>> << la persona que bebe agua en la que se han mojado semillas de baobab, quedará protegido del ataque de los cocodrilos, pero si osa arrancarle una flor al baobab, morirá devorado por un león. >>. Esas son algunas de las leyendas que acompañan al boabab en su longeva convivencia con el humano.

El adansonia grandidieri se encuentra en Morondava y Morombe, en el oeste de la isla, y por muchos es considerado el más bonito de la especie. Su corteza es de un color gris rojizo y pueden alcanzar los 25 metros de altura y el tronco (cilíndrico) unos cuatro de diámetro. Del mismo se extrae una fibra con la que se fabrican cuerdas y cestos. Sus flores son blancas y con el tiempo se vuelven amarillas. Sus frutos son redondos y rojizos (llamados pan de mono) y son provistos de una gran cantidad de vitamina C. Las hojas hervidas sirven como alimento y el polen mojado sirve también como pegamento.

Pudiendo comprobar la importancia entre los nativos de la zona, su peculiaridad y su radiante fisonomía me ha hecho fisgonear impulsándome a conocer al menos un poco más la historia y características de este espléndido árbol, aunque haya sido un poco por encima, y es que los tesoros del continente africano no dejan a nadie impasible.

3 comentarios:

Marta G.Brea dijo...

Estupenda entrada, Sitjar!Recuerdo que etimológicamente el Baobad toma su nombre de su longevidad, ya que la traducción al castellano es "árbol milenario". Existen ejemplares de 800 a 1.000 años, y se habla de que algunos han alcanzado los cuatro mil años.

También es milenaria la tradición de que es el árbol de los nacidos bajo el signo del acuario, aunque también dicen que es el ciprés. Yo soy aries, así que me toca el arce o la araucaria, que también es longevo, jejé... Perdona el rollo, es que adoro los árboles.

Bss

Nalia dijo...

a mí también me gustan los Baobad!

me ha gustado mucho la historia de los animales! gracias por contarla porque no la conocía!!

un beso!

Sitjar dijo...

Marta, ¿existe algún campo del cual ignores?, jjejejeje gracias por compartir tus conocimientos con nosotros!.

Nalia, me encanta coincidir contigo en cuanto a la admiración por esa clase de árbol. ¡Gracias a ti por tomarte tiempo en leerme!.

Mil besos a las dos.

"Lo peor de las malas personas es que nos obligan a dudar de las buenas"