jueves, 23 de junio de 2011

- De lo sublime -


La Biblia de los discursos. Estrictamente adelantado a su tiempo. No, no es de hace unos días: oportunista, previsible, y carente de novedades. Este discurso es de 1999 y desde el primer segundo hasta el minuto 27 da una lección sublime en cuantos campos se interpreten. El atril en el capitolio no fue una premisa imprescindible para que uno de los mejores pregones al pueblo pasara a la historia. Anguita (el Califa rojo) preparó su discurso… un discurso programado sobre papel que, fruto del énfasis y la pasión del individuo, se vio abocado a la soledad de apenas unas cuantas ojeadas. Y como si redactado en la mente o en el corazón lo tuviera, empezó Julio a recitar como si de una obra poética humanista se tratara. Un antes y un después para despertar la razón de uno mismo. Instrucción ética y moral imprescindible en cualquier aula del mundo.Él también tuvo un sueño ese día, o tal vez una pesadilla. Lo segundo se ha cumplido; ¿se cumplirá lo primero?

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"Lo peor de las malas personas es que nos obligan a dudar de las buenas"